Mis ojos tardan en acostumbrarse a la oscuridad
Tanto como tarda una estrella fugaz en el cielo,
Es un espacio de dos metros por uno,
Un encierro para cualquiera, nuestro cuarto de libertad.
Nuestros cuerpos entrelazados
Jamás vieron dimensiones sino puertas,
Nuestros ojos en la oscuridad buscaron la luz,
Yo encontré la tuya en tu piel
Y tú la mía en los besos de los dos…
Escuchábamos todas las voces
Más en nuestro mundo, tan nuestro,
Solo habitábamos tú y yo
Y todos los elementos que dan vida,
Y la vida propia que se dio a partir de nosotros…
Agua de tu humedad, saliva de nuestros besos,
Tierra madre de nuestros cuerpos,
Aire en nuestros pulmones llenos de piel,
Fuego en el alma guía de nuestras manos,
Vida, si, la vida de nuestros corazones y nuestros espíritus.
Esta noche no estás aquí en este espacio,
Aun así mis ojos ven nuestro jardín
Hecho de concreto en un pequeño espacio
Donde nosotros hicimos el amor…